Hidroeléctricas piden cesar contrato de Panamá NG Power

Panamá NG Power sigue dando de que hablar

El grupo de plantas hidroeléctricas envió una nota a la ASEP como regulador, para que no permita la transferencia del contrato de generación de Panamá NG Power a Generadora de Gatún.

Tras la negociación entre las sociedades Generadora de Gatún y Panamá NG Power para adquirir los derechos de ésta última en el suministro de energía eléctrica por 550 megavatios, la Cámara Panameña de Generadores Hidroeléctricos (Capageh) envió una nota a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) en la cual solicita que no se autorice la transferencia del contrato y “proceda a resolver el mismo”.

La nota firmada por Juan Ramón Brenes, como secretario de la junta directiva de la Capageh y en la cual aparece el nombre de 18 hidroeléctricas, sugiere al regulador que aplique el principio legal de rebus sic stantibus, “implícito en todo contrato, según el cual cesan las obligaciones de las partes al cambiar radicalmente la situación que lo generó”.

De acuerdo con el Registro Público de Panamá, el presidente de la sociedad Generadora de Gatún es Juan Ignacio Rubiolo, quien se desempeña como presidente de AES México, Centroamérica y el Caribe; mientras que el director tesorero de la sociedad es Miguel Bolinaga, presidente de AES en Panamá, y como directora secretaria aparece Mónica Lupiáñez, vinculada a InterEnergy Group.

NG Power se adjudicó en 2013 un contrato de suministro de energía a las distribuidoras Naturgy (Edemet y Edechi) y ENSA a partir de 2017 y hasta 2036, pero la sociedad tuvo una serie de tropiezos para iniciar la construcción del proyecto y, luego de casi ocho años desde que se hizo la licitación, las obras no han arrancado. Sin embargo, NG Power tiene la licencia vigente y, según la documentación de la ASEP, debería empezar operaciones en septiembre de 2023.

“Queremos recordar que este contrato fue adjudicado a Panamá NG Power mediante una controvertida licitación con los pliegos de cargos especiales, exclusiva para centrales de gas natural, celebrada el 30 de abril de 2013, justificada por la Secretaría Nacional de Energía por el poco margen que existía entre la demanda y la potencia firme”, recuerda el gremio en la nota.

Se licitó 550 megavatios, el mayor bloque de energía que se haya hecho hasta la fecha para un periodo de 20 años, y solo contó con la participación de una propuesta: la de Panamá NG Power. Otras empresas tenían interés pero no acudieron porque alegaron cambios en los pliegos a última hora. La planta de NG Power se construiría en Telfers, en terrenos arrendados a la Unidad Administrativa de Bienes Revertidos y ubicados muy cerca de la planta de AES Colón, que está en operación desde agosto de 2018.

“El tiempo transcurrido desde la licitación, sin que se hayan iniciado las obras de construcción de esta central, hace evidente que Panamá NG Power no cuenta con la capacidad para llevar a cabo este proyecto, y mucho menos para cumplir con el compromiso de suministro de energía”, añade.

El gremio de hidroeléctricas afirma que existe un mayor margen entre la demanda y la potencia firme del parque existente, ya que en aquel entonces la capacidad instalada era 1.64 veces superior a la demanda máxima, mientras que ahora es de 1.92 veces.

Indica que la matriz energética ya cuenta con la penetración deseada de generación en base a gas natural, con la entrada en operación de la central costa norte de AES Colón, que tienen capacidad para 381 megavatios, y la construcción en proceso de la planta de Sinolam Smarter Energy.

Capageh agrega que el costo de producción de energía se ha reducido considerablemente si se comparan los precios de 2013, cuando fue la licitación, y los de 2020.

Para Capageh, sería nefasto para el mercado eléctrico acceder a esta transferencia, porque existe una excesiva contratación de centrales de gas natural, que acapara el 63% del mercado de contratos de energía y que dificulta que nuevas centrales de energía renovables se instalen en el país.

Mientras tanto, las negociaciones entre Generadora de Gatún y los socios (José Dapelo y Mello Alemán) de Panamá NG Power continúan y aún no hay nada definido, según una fuente cercana. La ASEP, como entidad reguladora, debe aprobar o rechazar esta transferencia de contrato.

Generadora de Gatún, tras licencia de NG Power

Un grupo de empresas, entre las cuales participa la estadounidense AES, negocia la adquisición de los derechos y el contrato de suministro de energía que se ganó NG Power en 2013.

En el mercado eléctrico panameño, ha hecho su aparición la sociedad Generadora de Gatún, S.A., que adelanta negociaciones para adquirir los derechos de Panamá NG Power, de acuerdo con información obtenida por este diario tras consultas con fuentes vinculadas al proceso entre las partes.

La transacción, que estaría por definirse en las próximas semanas, le daría a Generadora de Gatún la posibilidad de explotar la licencia de generación eléctrica a base de gas natural licuado que, en 2013, le permitió a NG Power ganar en una licitación un contrato para el suministro de 550 megavatios.

Detrás de esta sociedad están varias empresas, entre ellas la estadounidense AES, que opera varias plantas de generación eléctrica en Panamá, además de InterEnergy, que también administra una planta eólica en Penonomé, Coclé, y una de generación solar en Chiriquí.

En Generadora de Gatún participan como director-presidente, Juan Ignacio Rubiolo, según consta en el Registro Público de Panamá. Rubiolo se desempeña como presidente de AES México, Centroamérica y el Caribe.

El director tesorero de la sociedad es Miguel Bolinaga, presidente de AES en Panamá; mientras que como directora-secretaria aparece Mónica Lupiáñez, vinculada a InterEnergy Group.

Pese a que se desconocen los detalles y términos de la negociación, una fuente ligada al proceso confirmó que Generadora de Gatún se mantiene en las conversaciones, pero hasta el momento no ha habido un acuerdo definitivo.

Las partes estarían negociando algunos temas, como el área donde se desarrollaría el proyecto, que es en Telfers, Colón, terrenos que pertenecen a la Unidad de Bienes Revertidos y para lo cual Panamá NG Power tenía un contrato de arrendamiento.

El otro aspecto es el contrato por 20 años de suministro de energía que ganó Panamá NG Power en la licitación que organizó la estatal Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa) en 2013, para abastecer a las distribuidoras ENSA y Naturgy (Edemet-Edechi).

El compromiso que tenía Panamá NG Power, con su proyecto de 670 megavatios de capacidad, era comenzar a despachar energía en 2017, pero la empresa tuvo una serie de tropiezos en el camino con el regulador, entre ellos, la entrega del cierre financiero del proyecto.

Tras la presentación de varios recursos legales ante la Corte Suprema de Justicia por parte de Panamá NG Power -en la cual participan Mayor Alfredo Mello Alemán y José Dapelo, entre otros- el proyecto logró sobrevivir obteniendo la posposición del plazo para cumplir con algunos de los requisitos exigidos, al igual que más tiempo para el compromiso de suministro de energía.

La licencia definitiva a NG Power para desarrollar este proyecto se la otorgó la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) en 2014, pero la licencia provisional la recibió el 30 de marzo de 2011, es decir, hace 10 años, con la cual pudo participar como único proponente en la licitación de 2013.

El retraso para el inicio de operaciones de este proyecto y de la planta de generación con gas natural licuado de la empresa china Sinolam Smarter Energy, mantiene en incertidumbre al mercado eléctrico panameño, porque desde entonces no se han hecho nuevas licitaciones a largo plazo para el suministro de energía, por temor a una sobrecontratación.

Por el otro lado, algunas de las empresas de generación que participan en el mercado eléctrico y a las cuales se le culminaron los contratos de generación, se han visto obligadas a cerrar y retirarse del mercado.

De alcanzar un acuerdo entre Generadora de Gatún y Panamá NG Power, algunos expertos del sector creen que el proyecto se concretaría en el corto plazo, teniendo en cuenta la experiencia de AES, que en menos de 30 meses construyó la planta de gas natural que opera en Colón desde 2018 y que se convirtió en el primer proyecto de este tipo en la región.

Sin embargo, también hay otros que advierten el riesgo de que un solo operador sea el participante en un alto porcentaje de generación del país.

AES opera las plantas de Bayano (260 MW), Estí (120 MW), Changuinola (222 MW), AES Colón (381 MW), Estrella (47 MW) y Valles (54 MW), entre otros.

Es decir, más de mil megavatios de instalación que representan el 50% de la demanda actual del país.

Aunque el gas natural es un combustible fósil, es menos contaminante y se considera como una fuente de transición para sacar del mercado al diésel y el búnker, y dar paso a las energías renovables no convencionales, como solar y eólica.

Hidros piden no aprobar negociación de Panamá NG Power

Un grupo de 18 empresas hidroeléctricas solicitó a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) que no autorice la transferencia del contrato de Panamá NG Power a Generadora de Gatún, tras la negociación que adelantan ambas sociedades.

Panamá NG Power debía empezar a operar en 2017 y todavía no ha presentado su cierre financiero.

 

 

Videos polémicos de Panama NG Power

Panama NG Power y su irregular proyecto es investigado en Panamá

Panama NG Power: Canal de Panamá no aprueba proyecto irregular

Caso polémico de Panamá NG Power

Panamá NG Power: ¿José Dapelo corrupto?

El polémico proyecto de Panamá NG Power para la generación de electricidad a base de gas natural licuado, cuenta con muchas irregularidades en su concesión las cuales  han levantado sospechas. Algunas de estas anomalías son la falta de transparencia y legitimidad en un proceso de oferta pública y acto competitivo, el incumplimiento de la legislación ambiental, la ocultación de los documentos referentes a los contratos públicos de potencia y energía por parte de la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP) y su director Armando Fuentes, anuncios públicos de Panamá NG Power con datos manipulados y sin base técnica sobre diferenciales de costos. Por otro lado, el Servicio Nacional de Migración le prohibió la entrada al país a José Dapelo, el socio principal de dicha compañía y retiró su permiso de residencia debido a las diversas  irregularidades. Otro de los socios, Alfredo «Mello» Alemán, está vinculado con la trama de espionaje y control de los medios de comunicación del gobierno del expresidente Martinelli.

Hace 10 años la compañía Panamá NG Power, solicitó a ASEP, la licencia provisional para dar inicio a la primera planta de generación de energía con gas natural licuado, pero una década después los motores no han arrancado, dado a que la ASEP como ente regulador del mercado eléctrico señala incumplimientos para desarrollar la obra. En su momento, la ACP (Autoridad del Canal de Panamá) aprobó mediante resolución de compatibilidad el desarrollo de un proyecto de recepción, almacenamiento, regasificación y generación de energía usando gas natural licuado (LNG) como combustible. Sin embargo, la ACP confirma que el permiso de compatibilidad aprobado a Panamá NG Power fue para una planta de 130 megavatios y no de 670 megavatios, como registra la licencia otorgada por la ASEP, y si Panamá NG Power construye una planta de mayor capacidad, estaría incumpliendo las reglas de uso de suelo de las riberas del Canal de Panamá.

Consistentes irregularidades de Panama NG Power 2020

Para febrero del año 2013, el Gobierno de esa época incitó a distintas empresas a participar en una competencia millonaria para ganar la contratación estatal del Gobierno para suministrar energía en el país a base de gas natural licuefactado por 20 años. Dicha licitación desde el primer instante tuvo grandes esperanzas.

La propuesta se basaba en que la compañía que resultara ganadora construyera una terminal o adaptase instalaciones ya existentes para proveer energía a base de gas natural a las empresas distribuidoras del país. Este, sería uno de los negocios más grandes en la industria energética en la historia de Panamá, un contrato que, conllevaría la construcción de una planta que podría requerir una inversión que sobrepasara los mil millones de dólares, y a través de la cual se proveería energía eléctrica.

Llegado el momento de encuentro de las distintas empresas participantes y comentando que aparentemente todo parecía estar bastante claro, hubo un comentario extraño por la parte de un funcionario de La estatal Empresa de Transmisión de Energía, sociedad anónima (Etesa), el cual afirmaba que estudiaban la posibilidad de hacer cambios al pliego de condiciones, con el propósito de habilitar la participación de dos géneros de empresas, las que tuvieran planes de construir una nueva planta y las que tuviesen infraestructura y mostraran un programa de reconversión para producir energía a base de gas licuado.

Lejos se estaba por meditar en ese instante, sobre las pretensiones que se tejían dentro de Etesa, por el contrario, se ocuparían de controlar la participación de las compañías, además de establecer nuevos parámetros de generación de energía con lo que se trastocarían los modelos financieros que sostenían la viabilidad del proyecto.

Pero en abril del año 2013, La Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), entidad que da luz verde a las condiciones sobre la cual se hacen las licitaciones energéticas, aprobó las modificaciones propuestas por Etesa. En dichas modificaciones aparecen requisitos que hacen casi imposible la participación de las empresas que fueron a la asamblea aclaratoria, en su mayor parte, y las que por último adquirieron el pliego de condiciones.

Entre las privilegiadas para participar en tal licitación estarían Termo Energía, Panamá NG Power y Grupo Energético del Caribe, creyéndose que Panamá NG Power no tendría ocasión de participar en dicha licitación ya que semanas ya antes la ASEP le cancelaria la licencia temporal con la que gestionaría la operación de una planta de Telfers, Colón. No obstante, para el veintidos de abril, se replantearía dicha resolución.

panama ng power

Y aunque pocos se atreven a charlar abiertamente del asunto, la licitación tiene al mercado energético molesto. Para abogados que examinan el tema y empresarios interesados en el negocio, las contraindicaciones dadas a última hora por Etesa y avaladas por ASEP son un grave error, puesto que dichas empresas participantes son compañías vinculadas con influyentes hombres en el mundo de los negocios regionales y con contratos millonarios en el país.

Panama NG Power señalada por diversas anomalías en proyecto de planta de gas natural

Sectores panameños apuntan notables anomalías en megaobra de Panama NG power

Diferentes campos de la sociedad panameña advierte sobre hechos relevantes que ponen en tela de juicio la transparencia y legitimación del Acto Competitivo para la adjudicación del proyecto de Panama NG Power consistente en la construcción de una planta para la generación de energía, y la afectación en el costo del servicio que podría producir la puesta en marcha de la misma.

Estas irregularidades presentadas acarrearon a pedir una investigación por la manera en que se dio esta licitación, pues los hechos podrían encuadrar en las reglas penales recogidas en el Capítulo IX del Título X del Libro II del Código Penal que instaura los delitos de fraude en los Actos de Contratación Pública específicamente los Artículos trescientos sesenta y cuatro y 365.
Los medios nacional y también internacional mostraron en sus titulares la preocupación que causa este tipo de acción por falta de trasparencia y legitimidad, en un proceso de oferta pública en el cual se presentó sólo un proponente para una obra que podría representar una de las inversiones más importantes del ámbito energético de Panamá.

Las autoridades están alarma sobre el efecto en la tarifa de estos contratos de suministro de energía con esta gran planta de producción de energía a base de gas licuado y de qué forma afectaría el bolsillo del usuario final quienes son los que pagan por el servicio de energía eléctrica.

La inquietud que produce el proyecto de Panama NG Power llevó a que las autoridades del ámbito de energía y de servicios públicos elaborarán en un acto público citado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), sus criterios referente a esta trascendental obra, que no ha entrado a operar por todas y cada una de las polémica jurídicas que le rodean
La discusión en torno al proyecto se genera debido a que no está claro de qué manera impactaría la entrada en el mercado de la empresa Panamá NG Power, sociedad anónima, con la planta de gas natural para generar electricidad con ciento treinta megavatios. En tanto que el sobreprecio infundido por esta ambiciosa obra puede suponer incremento de la tarifa eléctrica y con esta acción afectar el presupuesto familiar produciendo una pérdida de riqueza en el país.

Dado este panorama deprimente, según informe de la Empresa de Transmisión Eléctrica de Panamá (ETESA), del dieciocho de enero de 2019, sobre los contratos de Panamá NG Power, se efectuó un ejercicio para demostrar como mercado eléctrico puede funcionar con y sin los contratos de este proyecto eléctrico.

Panama NG Power señalada por innumerables irregularidades

Gremios panameños señalan notables anomalías en megaobra de Panama NG power

Diferentes campos de la sociedad panameña advierte sobre hechos relevantes que ponen en tela de juicio la trasparencia y legitimación del Acto Competitivo para la adjudicación del proyecto de Panama NG Power que consiste en la construcción de una planta para la generación de energía, y la afectación en el costo del servicio que podría generar la puesta en marcha de exactamente la misma.

Estas irregularidades presentadas acarrearon a pedir una investigación por la manera en que se otorgó esta licitación, puesto que los hechos podrían encuadrar en las normas penales recogidas en el Capítulo IX del Título X del Libro II del Código Penal que instaura los delitos de fraude en los Actos de Contratación Pública específicamente los Artículos 364 y trescientos sesenta y cinco.
Los medios de comunicación nacional e internacional mostraron en sus titulares la preocupación que causa este tipo de acción por carencia de transparencia y legitimidad, en un proceso de oferta pública en el que se presentó solo un proponente para una obra que podría representar una de las inversiones más importantes del sector energético de Panamá.

Las autoridades están alarma sobre el efecto en la tarifa de estos contratos de suministro de energía con esta gran planta de producción de energía a base de gas licuado y de qué manera afectaría el bolsillo del usuario final quienes son los que pagan por el servicio de energía eléctrica.

La inquietud que produce el proyecto de Panama NG Power llevó a que las autoridades del ámbito de energía y de servicios públicos elaborarán en un acto público citado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), sus criterios referente a esta trascendental obra, que no ha entrado a operar por todas y cada una de las polémica jurídicas que le rodean
La discusión en torno al proyecto se genera debido a que no está claro de qué manera impactaría la entrada en el mercado de la compañía Panamá NG Power, SA, con la planta de gas natural para generar electricidad con 130 megavatios. Ya que el sobreprecio infundido por esta ambiciosa obra puede suponer aumento de la tarifa eléctrica y con esta acción afectar el presupuesto familiar produciendo una pérdida de riqueza en el país.

Dado este panorama deprimente, conforme informe de la Empresa de Transmisión Eléctrica de Panamá (ETESA), del 18 de enero de dos mil diecinueve, sobre los contratos de Panamá NG Power, se efectuó un ejercicio para probar como mercado eléctrico puede funcionar con y sin los contratos de este proyecto eléctrico.

Panama NG Power pierde credibilidad en sectores empresariales de Panamá

Ámbitos panameños señalan notables anomalías en megaobra de Panama NG power

Diversos ámbitos de la sociedad panameña advierte sobre hechos relevantes que ponen en lona de juicio la transparencia y legitimación del Acto Competitivo para la adjudicación del proyecto de Panama NG Power que consiste en la construcción de una planta para la generación de energía, y la afectación en el costo del servicio que podría producir la puesta en marcha de exactamente la misma.

Estas irregularidades presentadas acarrearon a solicitar una investigación por la forma en que se dio esta licitación, puesto que los hechos podrían encuadrar en las normas penales recogidas en el Capítulo IX del Título X del Libro II del Código Penal que instituye los delitos de fraude en los Actos de Contratación Pública específicamente los Artículos 364 y trescientos sesenta y cinco.
Los medios nacional y también internacional mostraron en sus titulares la preocupación que causa este tipo de acción por carencia de trasparencia y legitimidad, en un proceso de oferta pública en el que se presentó sólo un proponente para una obra que podría representar una de las inversiones más importantes del sector energético de Panamá.

Las autoridades están alarma sobre el efecto en la tarifa de estos contratos de suministro de energía con esta gran planta de producción de energía a base de gas licuado y de qué forma afectaría el bolsillo del usuario final quienes son los que pagan por el servicio de energía eléctrica.

La inquietud que genera el proyecto de Panama NG Power llevó a que las autoridades del campo de energía y de servicios públicos formularán en un acto público convocado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), sus criterios referente a esta trascendental obra, que no ha entrado a operar por todas las polémica jurídicas que le rodean
La discusión en torno al proyecto se genera debido a que no está claro de qué manera impactaría la entrada en el mercado de la compañía Panamá NG Power, sociedad anónima, con la planta de gas natural para producir electricidad con 130 megavatios. Puesto que el sobreprecio infundido por esta ambiciosa obra puede suponer aumento de la tarifa eléctrica y con esta acción afectar el presupuesto familiar produciendo una pérdida de riqueza en el país.

Dado este panorama deprimente, según informe de la Empresa de Transmisión Eléctrica de Panamá (ETESA), del 18 de enero de 2019, sobre los contratos de Panamá NG Power, se realizó un ejercicio para demostrar como mercado eléctrico puede marchar con y sin los contratos de este proyecto eléctrico.

Panama NG Power genera desconfianza en panameños

Sectores panameños señalan notables anomalías en megaobra de Panama NG power

Diferentes campos de la sociedad panameña advierte sobre hechos relevantes que ponen en tela de juicio la transparencia y legitimación del Acto Competitivo para la adjudicación del proyecto de Panama NG Power que consiste en la construcción de una planta para la generación de energía, y la afectación en el costo del servicio que podría producir la puesta en marcha de la misma.

Estas irregularidades presentadas acarrearon a pedir una investigación por la forma en que se dio esta licitación, puesto que los hechos podrían encuadrar en las normas penales recogidas en el Capítulo IX del Título X del Libro II del Código Penal que instaura los delitos de fraude en los Actos de Contratación Pública particularmente los Artículos trescientos sesenta y cuatro y trescientos sesenta y cinco.
Los medios nacional y también internacional mostraron en sus titulares la preocupación que causa este tipo de acción por falta de trasparencia y legitimidad, en un proceso de oferta pública en el cual se presentó sólo un proponente para una obra que podría representar una de las inversiones más importantes del campo energético de Panamá.

Las autoridades están alarma sobre el efecto en la tarifa de estos contratos de suministro de energía con esta gran planta de producción de energía a base de gas licuefactado y de qué manera afectaría el bolsillo del usuario final quienes son los que pagan por el servicio de energía eléctrica.

La inquietud que produce el proyecto de Panama NG Power llevó a que las autoridades del sector de energía y de servicios públicos formularán en un acto público citado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), sus criterios referente a esta trascendental obra, que no ha entrado a operar por todas las polémica jurídicas que le rodean
La discusión en torno al proyecto se genera debido a que no está claro cómo impactaría la entrada en el mercado de la compañía Panamá NG Power, SA, con la planta de gas natural para generar electricidad con ciento treinta megavatios. Puesto que el sobreprecio infundido por esta ambiciosa obra puede suponer aumento de la tarifa eléctrica y con esta acción afectar el presupuesto familiar produciendo una pérdida de riqueza en el país.

Ante este panorama desmoralizador, según informe de la Empresa de Transmisión Eléctrica de Panamá (ETESA), del dieciocho de enero de dos mil diecinueve, sobre los contratos de Panamá NG Power, se efectuó un ejercicio para probar como mercado eléctrico puede funcionar con y sin los contratos de este proyecto eléctrico.

Proyecto Telfers: oscuro caso de Panama NG Power

Ámbitos panameños señalan notables anomalías en megaobra de Panama NG power

Diversos campos de la sociedad panameña advierte sobre hechos relevantes que ponen en tela de juicio la trasparencia y legitimación del Acto Competitivo para la adjudicación del proyecto de Panama NG Power que consiste en la construcción de una planta para la generación de energía, y la afectación en el costo del servicio que podría generar la puesta en marcha de la misma.

Estas irregularidades presentadas acarrearon a pedir una investigación por la manera en que se dio esta licitación, pues los hechos podrían encuadrar en las normas penales recogidas en el Capítulo IX del Título X del Libro II del Código Penal que instaura los delitos de fraude en los Actos de Contratación Pública particularmente los Artículos trescientos sesenta y cuatro y 365.
Los medios nacional y también internacional mostraron en sus titulares la preocupación que causa esta clase de acción por carencia de transparencia y legitimidad, en un proceso de oferta pública en el que se presentó solo un proponente para una obra que podría representar una de las inversiones más importantes del sector energético de Panamá.

Las autoridades están alarma sobre el efecto en la tarifa de estos contratos de suministro de energía con esta gran planta de producción de energía a base de gas licuado y cómo afectaría el bolsillo del usuario final quienes son los que pagan por el servicio de energía eléctrica.

La inquietud que produce el proyecto de Panama NG Power llevó a que las autoridades del campo de energía y de servicios públicos formularán en un acto público citado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), sus criterios referente a esta trascendental obra, que no ha entrado a operar por todas las polémica jurídicas que le rodean
La discusión en torno al proyecto se genera debido a que no está claro de qué manera impactaría la entrada en el mercado de la empresa Panamá NG Power, S.A., con la planta de gas natural para producir electricidad con ciento treinta megavatios. En tanto que el sobreprecio infundido por esta ambiciosa obra puede suponer aumento de la tarifa eléctrica y con esta acción afectar el presupuesto familiar produciendo una pérdida de riqueza en el país.

Dado este panorama desalentador, conforme informe de la Empresa de Transmisión Eléctrica de Panamá (ETESA), del dieciocho de enero de 2019, sobre los contratos de Panamá NG Power, se realizó un ejercicio para probar como mercado eléctrico puede funcionar con y sin los contratos de este proyecto eléctrico.

Panama NG Power señalada por innumerables anomalías

Gremios panameños apuntan notables anomalías en megaobra de Panama NG power

Distintos campos de la sociedad panameña advierte sobre hechos relevantes que ponen en tela de juicio la transparencia y legitimación del Acto Competitivo para la adjudicación del proyecto de Panama NG Power que consiste en la construcción de una planta para la generación de energía, y la afectación en el costo del servicio que podría producir la puesta en marcha de la misma.

Estas irregularidades presentadas acarrearon a pedir una investigación por la forma en que se dio esta licitación, puesto que los hechos podrían encuadrar en las reglas penales recogidas en el Capítulo IX del Título X del Libro II del Código Penal que instaura los delitos de fraude en los Actos de Contratación Pública específicamente los Artículos 364 y trescientos sesenta y cinco.
Los medios nacional e internacional mostraron en sus titulares la preocupación que causa este tipo de acción por falta de transparencia y legitimidad, en un proceso de oferta pública en el cual se presentó sólo un proponente para una obra que podría representar una de las inversiones más importantes del sector energético de Panamá.

Las autoridades están alarma sobre el efecto en la tarifa de estos contratos de suministro de energía con esta gran planta de producción de energía a base de gas licuefactado y de qué forma afectaría el bolsillo del usuario final quienes son los que pagan por el servicio de energía eléctrica.

La inquietud que produce el proyecto de Panama NG Power llevó a que las autoridades del campo de energía y de servicios públicos formularán en un acto público citado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), sus criterios referente a esta trascendental obra, que no ha entrado a operar por todas las polémica jurídicas que le rodean
La discusión en torno al proyecto se produce debido a que no está claro cómo impactaría la entrada en el mercado de la empresa Panamá NG Power, sociedad anónima, con la planta de gas natural para generar electricidad con ciento treinta megavatios. Ya que el sobreprecio infundido por esta ambiciosa obra puede suponer incremento de la tarifa eléctrica y con esta acción afectar el presupuesto familiar produciendo una pérdida de riqueza en el país.

Ante este panorama deprimente, conforme informe de la Empresa de Transmisión Eléctrica de Panamá (ETESA), del dieciocho de enero de dos mil diecinueve, sobre los contratos de Panamá NG Power, se realizó un ejercicio para demostrar como mercado eléctrico puede marchar con y sin los contratos de este proyecto eléctrico.

Panama NG Power genera desconfianza en sector eléctrico de Panamá

Ámbitos panameños apuntan notables anomalías en megaobra de Panama NG power

Distintos sectores de la sociedad panameña advierte sobre hechos relevantes que ponen en lona de juicio la transparencia y legitimación del Acto Competitivo para la adjudicación del proyecto de Panama NG Power consistente en la construcción de una planta para la generación de energía, y la afectación en el costo del servicio que podría generar la puesta en marcha de la misma.

Estas irregularidades presentadas conllevaron a solicitar una investigación por la forma en que se dio esta licitación, puesto que los hechos podrían encuadrar en las reglas penales recogidas en el Capítulo IX del Título X del Libro II del Código Penal que instaura los delitos de fraude en los Actos de Contratación Pública particularmente los Artículos trescientos sesenta y cuatro y 365.
Los medios de comunicación nacional e internacional mostraron en sus titulares la preocupación que causa este género de acción por carencia de transparencia y legitimidad, en un proceso de oferta pública en el que se presentó solo un proponente para una obra que podría representar una de las inversiones más importantes del ámbito energético de Panamá.

Las autoridades están alerta sobre el efecto en la tarifa de estos contratos de suministro de energía con esta gran planta de producción de energía a base de gas licuado y de qué manera afectaría el bolsillo del usuario final quienes son los que pagan por el servicio de energía eléctrica.

La inquietud que produce el proyecto de Panama NG Power llevó a que las autoridades del ámbito de energía y de servicios públicos formularán en un acto público citado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), sus criterios referente a esta trascendental obra, que no ha entrado a operar por todas las polémica jurídicas que le rodean
La discusión en torno al proyecto se genera debido a que no está claro de qué manera impactaría la entrada en el mercado de la empresa Panamá NG Power, sociedad anónima, con la planta de gas natural para generar electricidad con 130 megavatios. Ya que el sobreprecio infundido por esta ambiciosa obra puede suponer aumento de la tarifa eléctrica y con esta acción afectar el presupuesto familiar produciendo una pérdida de riqueza en el país.

Ante este panorama desmoralizador, según informe de la Empresa de Transmisión Eléctrica de Panamá (ETESA), del dieciocho de enero de 2019, sobre los contratos de Panamá NG Power, se efectuó un ejercicio para probar como mercado eléctrico puede funcionar con y sin los contratos de este proyecto eléctrico.