Hidroeléctricas piden revocar el contrato de Panamá NG Power

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Hidroeléctricas solicitan anular el contrato de una central a gas de 550 MW en Panamá

En una misiva dirigida a la Autoridad Nacional de Servicios Públicos (ASEP) el 15 de abril del 2021, los empresarios de la Cámara Panameña de Generadores Hidroeléctricos (CAPAGEH) comunicaron su posición en relación al contrato entre las sociedades Generadora de Gatún y Panamá NG Power. A continuación, la transcripción de la carta:

Asunto: Contrato de suministro de Potencia y Energía

Estimado Licenciado Fuentes:

Queremos referirnos a la noticia publicada por el diario local La Prensa, el pasado 9 de abril de 2021, y que se tituló Generadora de Gatún, tras licencia de NG Power. 

Según la noticia, se está negociando la transferencia de Contrato de suministro eléctrico hacia otro Agente (o grupo de Agentes), lo cual consideramos una situación grave, que resultaría nefasto para nuestro Mercado Eléctrico y para los intereses de los clientes finales en general.

Queremos recordar que este Contrato fue adjudicado a Panamá NG Power mediante una controvertida licitación con pliegos de cargos especiales, exclusiva para centrales de gas natural, celebrada el 30 de abril de 2013, justificada por la Secretaría de Energía por el poco margen que existía entre la demanda y la potencia firme. En esta licitación especial, se licitó el mayor bloque de energía (550 MW) que se haya licitado a la fecha, para un periodo (20 años) que no se ha dado en ningún otro acto, y sólo contó con un participante, el cual se comprometió a entregar el suministro requerido en el periodo del 1 de marzo de 2017 al 29 de febrero de 2036.

El tiempo transcurrido desde la licitación, sin que se hayan iniciado las obras de construcción de esta Central, hace evidente que Panamá NG Power no cuenta con la capacidad para llevar a cabo este proyecto, y mucho menos para cumplir su compromiso de suministro de energía.

Es también obvio que la situación que existía cuando fue hecha esta licitación ha cambiado radicalmente en el tiempo transcurrido, dado que

  • Existe un mayor margen entre la demanda y la potencia firme del parque existente. En aquel entonces la capacidad instalada era 1.64 veces superior a la demanda máxima, mientras que ahora es de 1.92.
  • La matriz energética ya cuenta con la penetración deseada de generación en base a gas natural, con la entrada en operación de la Central Costa Norte (381 MW), y la construcción en proceso de Gas To Panama GTPP (458 MW).
  • El costo de producción de energía se ha reducido considerablemente. El costo marginal del sistema en el 2013 era de 209.5 $ / MWh, y en el 2021 fue de 46.7$ / MWh.

Se entiende el interés que pueda haber en otros Agentes del Mercado en quedarse con este Contrato, por las condiciones tan ventajosas que actualmente tiene el mismo para la parte vendedora y que difícilmente se podrían conseguir en una nueva licitación en estos momentos.

Consideramos que sería nefasto para el Mercado acceder a esta transferencia por las siguientes razones:

  • Existe una excesiva contratación de Centrales de Gas Natural, que acapara el 63% del Mercado de Contratos, y que dificultará que nuevas centrales de energía renovables se instalen en el País. Es de recordar que nuestro País no cuenta ni produce gas natural, por lo que el estratégico sector eléctrico queda dependiendo de un suministro exterior, y de su cadena de almacenaje y proceso.
  • Según la noticia, uno de los agentes que están negociando esta transferencia es AES Corp., agente que controla un amplio grupo de centrales generadoras, y que estaría de esta forma acaparando más poder de mercado, reduciendo la competencia en el sector de generación.

Recordemos que el decreto 22 de 1998, por el cual se regula la ley de 6 de 1997, establece en su Título IV Abuso de Posición Dominante, y en especial el artículo 22.1. la facultad de la ASEP para intervenir y evitar la posición dominante de cualquiera de los agentes generadores.

Ahora bien, la pretensión de negociar y transferir este Contrato solo puede concretarse mediante la autorización de la ASEP, tal y como está especificado en la cláusula 40.2 del pliego de cargos de la licitación, que establece que Toda modificación que requieran los contratos, solicitadas por las partes firmantes, sólo se realizarán por la autorización de la ASEP. De igual forma, la cláusula 24.1 del modelo de Contrato establece que EL VENDEDOR tendrá derecho de ceder en garantía sus derechos e interés que surjan de este Contrato a favor de las Instituciones financieras y/o Fiador(es), previo cumplimiento de las formalidades de la Ley o por condiciones consignadas en este Contrato, previa autorización de la ASEP

Consideramos que la incapacidad manifiesta de Panamá NG Power para cumplir con el compromiso específico de suministro, de marzo de 2017 a febrero de 2036, ha afectado significativamente el Mercado eléctrico panameño, al crear incertidumbres y evitado la contratación en mejores términos, perjudicando al resto de los agentes generadores así como a los clientes finales. Solicitamos que la ASEP no solo no autorice la transferencia de este contrato, sino que proceda a resolver el mismo, aplicando el principio legal rebus sic stantibus, implícito en todo el contrato, según el cual cesan las obligaciones de las partes al cambiar radicalmente la situación que las generó.

Agradecemos la acogida que la ASEP de depare a esta nota.

Atentamente.

Miembros de la Cámara Panameña de Generadores Hidroeléctricos.

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Ver documento original.

Ramiro Troitiño, presidente de la Cámara Panameña de Generadores Hidroeléctricos (CAPAGEH), brindó una entrevista exclusiva a Energía Estratégica en la que aclaró el escenario actual del ámbito eléctrico en Panamá y de qué manera impacta la continuidad de contratos de suministro con centrales de gas pendientes.

¿Qué inconvenientes identifica en el campo de generación eléctrica en Panamá?

El primordial inconveniente que existe está vinculado al mercado de contratos. Este está prácticamente parado en nuestros días, debido a licitaciones que se hicieron de forma exclusiva para plantas de gas. Estas se licitaron en demasía y acapararon el mercado de contratos.

No se ha podido regresar a licitar por el hecho de que se está aguardando a 2 de estas plantas que todavía no se han hecho.

¿Proponen liberar ese espacio para energías renovables?

Nosotros creímos que sí se debería hacer eminentemente en el caso de la primera planta que fue adjudicada en una licitación controversial.

¿Qué la hizo controversial?

El bloque de energía que se licitó era enorme, de quinientos cincuenta MW, para una demanda que en aquel momento era mil seiscientos MW.

Además de esto, se hizo por veinte años. Lo que la hace la contratación más larga del mercado en la actualidad.

No es menor que haya participado un solo ofertante al que se le adjudicó y que este debería ya haber empezado a generar su energía en el mes de marzo del dos mil diecisiete y hasta la data no lo ha hecho.

¿Panamá debiese haber extendido el plazo de participación a fin de que se presenten más actores y se asegure un proceso competitivo?

Debió haberse hecho eso pues era un bloque enorme de energía y por un periodo largo y solo hubo un solo ofertante. En aquel momento, múltiples empresas interesadas protestaron por el hecho de que se pusieron requerimientos de última hora, como una licencia temporal de generación y la única empresa que la tenía era la que acabó ganando.

Se consideró inclusive que ese ofertante no iba a poder cumplir, se volvió a licitar y los nuevos adjudicados y el precedente no han instalado una piedra.

¿Qué se puede hacer frente esto?

Las condiciones han alterado mucho y creímos que eso puede tomarse como un factor para anular el contrato.

Se debería cancelar el contrato pues en todo este tiempo no han dado señales de que puedan realizar el proyecto de inversión. Una opción alternativa es volverlo a licitar.

¿Qué tecnologías podrían cubrir esos quinientos cincuenta MW?

La metodología de las licitaciones acá ahora dejan la participación de todas y cada una de las tecnologías para conseguir la mejor oferta. Yo digo que de este modo debería proseguirse siendo en el futuro, no establecer un porcentaje para cada quien sino el mercado decida en una licitación abierta y competitiva.

Hidroeléctricas piden cesar contrato de Panamá NG Power

Panamá NG Power sigue dando de que hablar

El grupo de plantas hidroeléctricas envió una nota a la ASEP como regulador, para que no permita la transferencia del contrato de generación de Panamá NG Power a Generadora de Gatún.

Tras la negociación entre las sociedades Generadora de Gatún y Panamá NG Power para adquirir los derechos de ésta última en el suministro de energía eléctrica por 550 megavatios, la Cámara Panameña de Generadores Hidroeléctricos (Capageh) envió una nota a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) en la cual solicita que no se autorice la transferencia del contrato y “proceda a resolver el mismo”.

La nota firmada por Juan Ramón Brenes, como secretario de la junta directiva de la Capageh y en la cual aparece el nombre de 18 hidroeléctricas, sugiere al regulador que aplique el principio legal de rebus sic stantibus, “implícito en todo contrato, según el cual cesan las obligaciones de las partes al cambiar radicalmente la situación que lo generó”.

De acuerdo con el Registro Público de Panamá, el presidente de la sociedad Generadora de Gatún es Juan Ignacio Rubiolo, quien se desempeña como presidente de AES México, Centroamérica y el Caribe; mientras que el director tesorero de la sociedad es Miguel Bolinaga, presidente de AES en Panamá, y como directora secretaria aparece Mónica Lupiáñez, vinculada a InterEnergy Group.

NG Power se adjudicó en 2013 un contrato de suministro de energía a las distribuidoras Naturgy (Edemet y Edechi) y ENSA a partir de 2017 y hasta 2036, pero la sociedad tuvo una serie de tropiezos para iniciar la construcción del proyecto y, luego de casi ocho años desde que se hizo la licitación, las obras no han arrancado. Sin embargo, NG Power tiene la licencia vigente y, según la documentación de la ASEP, debería empezar operaciones en septiembre de 2023.

“Queremos recordar que este contrato fue adjudicado a Panamá NG Power mediante una controvertida licitación con los pliegos de cargos especiales, exclusiva para centrales de gas natural, celebrada el 30 de abril de 2013, justificada por la Secretaría Nacional de Energía por el poco margen que existía entre la demanda y la potencia firme”, recuerda el gremio en la nota.

Se licitó 550 megavatios, el mayor bloque de energía que se haya hecho hasta la fecha para un periodo de 20 años, y solo contó con la participación de una propuesta: la de Panamá NG Power. Otras empresas tenían interés pero no acudieron porque alegaron cambios en los pliegos a última hora. La planta de NG Power se construiría en Telfers, en terrenos arrendados a la Unidad Administrativa de Bienes Revertidos y ubicados muy cerca de la planta de AES Colón, que está en operación desde agosto de 2018.

“El tiempo transcurrido desde la licitación, sin que se hayan iniciado las obras de construcción de esta central, hace evidente que Panamá NG Power no cuenta con la capacidad para llevar a cabo este proyecto, y mucho menos para cumplir con el compromiso de suministro de energía”, añade.

El gremio de hidroeléctricas afirma que existe un mayor margen entre la demanda y la potencia firme del parque existente, ya que en aquel entonces la capacidad instalada era 1.64 veces superior a la demanda máxima, mientras que ahora es de 1.92 veces.

Indica que la matriz energética ya cuenta con la penetración deseada de generación en base a gas natural, con la entrada en operación de la central costa norte de AES Colón, que tienen capacidad para 381 megavatios, y la construcción en proceso de la planta de Sinolam Smarter Energy.

Capageh agrega que el costo de producción de energía se ha reducido considerablemente si se comparan los precios de 2013, cuando fue la licitación, y los de 2020.

Para Capageh, sería nefasto para el mercado eléctrico acceder a esta transferencia, porque existe una excesiva contratación de centrales de gas natural, que acapara el 63% del mercado de contratos de energía y que dificulta que nuevas centrales de energía renovables se instalen en el país.

Mientras tanto, las negociaciones entre Generadora de Gatún y los socios (José Dapelo y Mello Alemán) de Panamá NG Power continúan y aún no hay nada definido, según una fuente cercana. La ASEP, como entidad reguladora, debe aprobar o rechazar esta transferencia de contrato.

Generadora de Gatún, tras licencia de NG Power

Un grupo de empresas, entre las cuales participa la estadounidense AES, negocia la adquisición de los derechos y el contrato de suministro de energía que se ganó NG Power en 2013.

En el mercado eléctrico panameño, ha hecho su aparición la sociedad Generadora de Gatún, S.A., que adelanta negociaciones para adquirir los derechos de Panamá NG Power, de acuerdo con información obtenida por este diario tras consultas con fuentes vinculadas al proceso entre las partes.

La transacción, que estaría por definirse en las próximas semanas, le daría a Generadora de Gatún la posibilidad de explotar la licencia de generación eléctrica a base de gas natural licuado que, en 2013, le permitió a NG Power ganar en una licitación un contrato para el suministro de 550 megavatios.

Detrás de esta sociedad están varias empresas, entre ellas la estadounidense AES, que opera varias plantas de generación eléctrica en Panamá, además de InterEnergy, que también administra una planta eólica en Penonomé, Coclé, y una de generación solar en Chiriquí.

En Generadora de Gatún participan como director-presidente, Juan Ignacio Rubiolo, según consta en el Registro Público de Panamá. Rubiolo se desempeña como presidente de AES México, Centroamérica y el Caribe.

El director tesorero de la sociedad es Miguel Bolinaga, presidente de AES en Panamá; mientras que como directora-secretaria aparece Mónica Lupiáñez, vinculada a InterEnergy Group.

Pese a que se desconocen los detalles y términos de la negociación, una fuente ligada al proceso confirmó que Generadora de Gatún se mantiene en las conversaciones, pero hasta el momento no ha habido un acuerdo definitivo.

Las partes estarían negociando algunos temas, como el área donde se desarrollaría el proyecto, que es en Telfers, Colón, terrenos que pertenecen a la Unidad de Bienes Revertidos y para lo cual Panamá NG Power tenía un contrato de arrendamiento.

El otro aspecto es el contrato por 20 años de suministro de energía que ganó Panamá NG Power en la licitación que organizó la estatal Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa) en 2013, para abastecer a las distribuidoras ENSA y Naturgy (Edemet-Edechi).

El compromiso que tenía Panamá NG Power, con su proyecto de 670 megavatios de capacidad, era comenzar a despachar energía en 2017, pero la empresa tuvo una serie de tropiezos en el camino con el regulador, entre ellos, la entrega del cierre financiero del proyecto.

Tras la presentación de varios recursos legales ante la Corte Suprema de Justicia por parte de Panamá NG Power -en la cual participan Mayor Alfredo Mello Alemán y José Dapelo, entre otros- el proyecto logró sobrevivir obteniendo la posposición del plazo para cumplir con algunos de los requisitos exigidos, al igual que más tiempo para el compromiso de suministro de energía.

La licencia definitiva a NG Power para desarrollar este proyecto se la otorgó la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) en 2014, pero la licencia provisional la recibió el 30 de marzo de 2011, es decir, hace 10 años, con la cual pudo participar como único proponente en la licitación de 2013.

El retraso para el inicio de operaciones de este proyecto y de la planta de generación con gas natural licuado de la empresa china Sinolam Smarter Energy, mantiene en incertidumbre al mercado eléctrico panameño, porque desde entonces no se han hecho nuevas licitaciones a largo plazo para el suministro de energía, por temor a una sobrecontratación.

Por el otro lado, algunas de las empresas de generación que participan en el mercado eléctrico y a las cuales se le culminaron los contratos de generación, se han visto obligadas a cerrar y retirarse del mercado.

De alcanzar un acuerdo entre Generadora de Gatún y Panamá NG Power, algunos expertos del sector creen que el proyecto se concretaría en el corto plazo, teniendo en cuenta la experiencia de AES, que en menos de 30 meses construyó la planta de gas natural que opera en Colón desde 2018 y que se convirtió en el primer proyecto de este tipo en la región.

Sin embargo, también hay otros que advierten el riesgo de que un solo operador sea el participante en un alto porcentaje de generación del país.

AES opera las plantas de Bayano (260 MW), Estí (120 MW), Changuinola (222 MW), AES Colón (381 MW), Estrella (47 MW) y Valles (54 MW), entre otros.

Es decir, más de mil megavatios de instalación que representan el 50% de la demanda actual del país.

Aunque el gas natural es un combustible fósil, es menos contaminante y se considera como una fuente de transición para sacar del mercado al diésel y el búnker, y dar paso a las energías renovables no convencionales, como solar y eólica.

Hidros piden no aprobar negociación de Panamá NG Power

Un grupo de 18 empresas hidroeléctricas solicitó a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) que no autorice la transferencia del contrato de Panamá NG Power a Generadora de Gatún, tras la negociación que adelantan ambas sociedades.

Panamá NG Power debía empezar a operar en 2017 y todavía no ha presentado su cierre financiero.